La Policía Nacional decidió suspender de sus funciones al coronel Fausto Madé Ramírez, luego de que se hiciera viral un video en el que se le observa agrediendo a una mujer en el sector Los Mina.
El hecho, que ha generado indignación en redes sociales y en distintos sectores de la sociedad, está siendo investigado por los organismos de control interno de la institución, específicamente la Inspectoría General y la Dirección de Asuntos Internos.
El vocero policial, Diego Pesqueira, calificó la conducta del oficial como “inaceptable y reprobable”, asegurando que se tomarán las medidas correspondientes una vez concluyan las investigaciones.
Un historial que vuelve a salir a la luz
Sin embargo, este no sería un hecho aislado. Según registros previos, en el año 2018, cuando aún tenía el rango de teniente coronel, Madé Ramírez fue suspendido tras difundirse otro video en el que agredía físicamente a un miembro de Derechos Humanos en el sector Los Frailes, también en Santo Domingo Este.
En ese incidente, el oficial fue captado propinando un fuerte golpe en el rostro a un ciudadano en plena vía pública, en presencia de otros agentes y civiles, lo que provocó una ola de críticas y cuestionamientos hacia la actuación policial.
A pesar de ese antecedente, el agente continuó su carrera dentro de la institución y posteriormente fue ascendido al rango de coronel, situación que hoy vuelve a generar debate sobre los mecanismos de control y supervisión dentro del cuerpo del orden.
Investigación en curso y presión social
Con el nuevo caso ocurrido en Los Mina, las autoridades reiteraron que no tolerarán excesos en el uso de la fuerza ni conductas que violenten los derechos de los ciudadanos.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer los procesos disciplinarios dentro de la Policía Nacional, así como garantizar que este tipo de hechos no queden impunes.
La ciudadanía, por su parte, se mantiene atenta al desenlace del proceso, exigiendo transparencia y sanciones ejemplares ante un comportamiento que ha sido ampliamente rechazado.