📍 República Dominicana.– Una mujer de 37 años perdió la vida pocas horas después de someterse a una liposucción en un establecimiento de salud que, según informaciones preliminares, operaba sin contar con la habilitación correspondiente de las autoridades sanitarias.
La fallecida fue identificada como Rebeca Brizard, quien habría presentado serias complicaciones de salud luego de la intervención estética. De acuerdo con lo establecido en el acta de defunción, la mujer murió durante la tarde del viernes como consecuencia de un edema pulmonar e insuficiencia respiratoria.
El caso ha causado preocupación debido a que el procedimiento quirúrgico presuntamente habría sido realizado por Emanuel Hernández, identificado por las autoridades como un barbero que no posee título de médico ni autorización profesional para efectuar cirugías.
El Ministerio de Salud Pública informó que Hernández habría trabajado anteriormente en actividades relacionadas con la medicina estética. Sin embargo, no contaba con la preparación universitaria, la acreditación ni los permisos requeridos para practicar una liposucción o cualquier otro procedimiento quirúrgico de esta naturaleza.
Según las informaciones ofrecidas por la institución, el hombre habría laborado durante un tiempo junto a un cirujano plástico que pertenece a la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica y cuyo consultorio sí se encuentra debidamente habilitado.
No obstante, Salud Pública explicó que Hernández fue desvinculado de dicho establecimiento después de que supuestamente sobrepasara las funciones para las cuales había sido contratado, realizando actividades que no correspondían a su nivel de formación.
🔎 Como parte de las investigaciones, representantes de la Dirección de Habilitación del Ministerio de Salud Pública entrevistaron a la propietaria de la clínica Obesidad y Antienvejecimiento, lugar donde presuntamente se realizó el procedimiento que antecedió al fallecimiento de Brizard.
El centro también se encuentra bajo investigación ante la posibilidad de que estuviera ofreciendo servicios médicos y quirúrgicos sin disponer de los permisos y certificaciones exigidos por las autoridades sanitarias dominicanas.
Las autoridades buscan determinar bajo qué circunstancias se realizó la liposucción, quiénes participaron en el procedimiento, cuáles medicamentos fueron administrados y si el establecimiento contaba con los equipos, especialistas y protocolos necesarios para atender una emergencia.
⚠️ Hasta el momento, el caso continúa bajo investigación y serán las autoridades competentes las encargadas de establecer responsabilidades y determinar si existieron violaciones a las leyes sanitarias y al ejercicio profesional de la medicina.