Santo Domingo, República Dominicana. – La actividad sísmica en el Caribe continúa captando la atención de expertos y ciudadanos luego de que este miércoles se registraran dos nuevos movimientos telúricos frente a la costa sur de la República Dominicana, mientras los equipos de monitoreo detectaron además varios microsismos en diferentes zonas del territorio nacional.
Aunque ninguno de estos eventos provocó daños materiales ni personas lesionadas, especialistas explican que forman parte del proceso natural de reajuste tectónico que experimenta la región tras los fuertes terremotos ocurridos recientemente en Venezuela, los cuales continúan influyendo en el comportamiento de las fallas geológicas del Caribe.
📍 Dos sismos fueron perceptibles frente a la costa dominicana
El primero de los movimientos registrados alcanzó una magnitud de 3.1 y fue localizado aproximadamente a 55.6 kilómetros al sur de Sabana Grande de Palenque, en la provincia San Cristóbal, con una profundidad cercana a los 50 kilómetros.
Horas más tarde, los sistemas de monitoreo detectaron un segundo evento de magnitud 3.8, cuyo epicentro fue ubicado a unos 59 kilómetros al sur de Boca de Yuma, en la provincia La Altagracia, también con una profundidad cercana a los 48 kilómetros, de acuerdo con datos preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Las autoridades confirmaron que ambos movimientos ocurrieron en aguas del Mar Caribe y que no fue necesario activar protocolos de emergencia, debido a que no se reportaron daños ni situaciones de riesgo para la población.
🌊 La actividad sísmica continúa tras los terremotos registrados en Venezuela
Los especialistas señalan que desde los poderosos terremotos superiores a 7.0 registrados en territorio venezolano el pasado 24 de junio, la región caribeña ha mantenido una actividad sísmica constante dentro de los parámetros considerados normales para una zona de alta interacción tectónica.
En el caso de la República Dominicana, durante los últimos días se han registrado varios movimientos importantes, entre ellos el sismo de magnitud 5.1 ocurrido al sur de Isla Saona, el cual provocó evacuaciones preventivas en edificios, plazas comerciales y oficinas de ciudades como Santo Domingo, Higüey, La Romana y Punta Cana.
A estos eventos ahora se suman los dos temblores ocurridos este miércoles, reforzando el seguimiento permanente que mantienen los organismos especializados.
📊 Instrumentos detectan numerosos microsismos imperceptibles
Más allá de los temblores que fueron reportados públicamente, el Centro Nacional de Sismología de la UASD informó que durante la jornada también fueron registrados al menos nueve microsismos de baja intensidad.
Estos pequeños movimientos, con magnitudes comprendidas entre 2.2 y 3.5, no fueron percibidos por la población debido a su baja intensidad y profundidad, pero sí quedaron registrados por los equipos especializados.
Los eventos se concentraron principalmente en áreas cercanas a Isla Catalina, Ramón Santana, Isla Saona, así como en sectores del noroeste del país, incluyendo zonas de Montecristi y Puerto Plata.
⚠️ ¿Por qué continúa temblando? Los expertos explican el fenómeno
Los sismólogos recuerdan que la República Dominicana se encuentra ubicada sobre el límite de contacto entre la Placa del Caribe y la Placa de Norteamérica, una de las regiones geológicamente más activas del continente.
Tras un terremoto de gran magnitud, las placas tectónicas continúan reajustándose lentamente, provocando la liberación gradual de energía mediante numerosos movimientos de menor intensidad.
Según explican los especialistas, muchos de estos pequeños temblores funcionan como una especie de mecanismo natural que permite disminuir la tensión acumulada en determinadas fallas geológicas.
Por esa razón, los sismos inferiores a 4.0 suelen ser considerados parte del comportamiento normal del sistema tectónico y no representan, por sí solos, una señal de que vaya a producirse un terremoto de mayor magnitud de forma inmediata.
🧭 Las autoridades llaman a mantener la calma
Los organismos de monitoreo reiteran que La Española es una isla ubicada en una zona sísmicamente activa, por lo que este tipo de fenómenos forman parte de su comportamiento geológico habitual.
En ese sentido, exhortan a la población a mantenerse informada únicamente a través de los boletines oficiales emitidos por el Centro Nacional de Sismología y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), evitando difundir rumores o informaciones no verificadas en redes sociales.
Mientras continúan las evaluaciones, los expertos aseguran que el seguimiento de la actividad sísmica se mantiene de manera permanente para garantizar información oportuna y precisa sobre cualquier cambio significativo en el comportamiento de las fallas geológicas que rodean al país.