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Este martes, en medio de un ambiente cargado de dolor, recogimiento y respeto, decenas de familiares, amigos y ciudadanos se congregaron para rendir homenaje a las 236 personas que perdieron la vida en la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, en un acto donde el recuerdo transformó lo que una vez fue celebración en profundo luto.
Desde tempranas horas, la denominada “Zona Cero” se convirtió en el epicentro de la memoria colectiva. Allí, uno a uno, fueron mencionados los nombres de las víctimas mientras se encendían velas en su honor, creando una escena marcada por el silencio, las lágrimas y la reflexión. Cada nombre pronunciado retumbaba entre los presentes como un recordatorio vivo de la magnitud de la tragedia.
El lugar, que hoy simboliza el dolor de todo un país, estuvo rodeado de rostros cabizbajos, abrazos solidarios y miradas perdidas. La tenue luz de los velones contrastaba con la tristeza que aún embarga a quienes siguen lidiando con la ausencia de sus seres queridos.
Como parte del homenaje, fue colocado un mural con los nombres de todas las víctimas mortales, justo en el mismo punto donde ocurrió el colapso. Este espacio se ha transformado en un sitio de peregrinación, donde ciudadanos continúan dejando flores, mensajes y velas, manteniendo viva la memoria y el reclamo de justicia.
A lo largo de la jornada, los familiares compartían anécdotas, recuerdos y los últimos momentos vividos con sus seres queridos, mientras las lágrimas volvían a brotar como si el tiempo no hubiera pasado. El dolor sigue intacto.
La tragedia ocurrió la madrugada del 8 de abril de 2025, durante una multitudinaria fiesta amenizada por el merenguero Rubby Pérez, cuando el techo del establecimiento colapsó con más de 500 personas en su interior, dejando un saldo devastador de 236 fallecidos y más de 180 heridos.
El impacto emocional sigue presente en la sociedad dominicana, siendo este hecho catalogado por muchos como una de las peores tragedias no naturales en la historia del país. La herida, lejos de cerrarse, continúa abierta en cada familia afectada.
En el perímetro, agentes de la Policía Nacional mantienen la vigilancia, mientras las autoridades dispusieron el cierre de la avenida Independencia, en el tramo comprendido entre las avenidas José Núñez de Cáceres y San Juan Bautista, para garantizar el desarrollo seguro de las actividades conmemorativas. Asimismo, la Alcaldía del Distrito Nacional declaró este 8 de abril como día de Duelo Municipal, ordenando que las banderas ondeen a media asta en honor a las víctimas.Hoy, más que nunca, el país recuerda, llora y exige respuestas, en medio de una tragedia que dejó una marca imborrable en la historia reciente de la República Dominicana.