La empresa tecnológica Microsoft dio un paso importante en la evolución de la inteligencia artificial al anunciar el lanzamiento de ‘Critique’ (Crítica), una innovadora herramienta que permite a su asistente Copilot combinar y contrastar respuestas de distintos modelos de IA en una misma consulta.
Con esta nueva función, el sistema deja atrás el modelo tradicional donde una sola inteligencia artificial generaba toda la respuesta. Ahora, Copilot puede apoyarse tanto en el modelo de OpenAI —creadora de ChatGPT— como en el modelo Claude, desarrollado por Anthropic.
La clave de esta innovación está en su enfoque colaborativo. En este nuevo esquema, el modelo de OpenAI se encarga de realizar la investigación profunda y redactar un primer borrador, mientras que Claude asume el rol de “revisor crítico”, analizando la información, verificando datos, corrigiendo posibles errores y mejorando la estructura final del contenido.
Este sistema de doble verificación busca reducir uno de los mayores retos de la inteligencia artificial: las llamadas “alucinaciones”, es decir, respuestas incorrectas o inventadas. Al enfrentar dos modelos distintos, uno puede detectar fallas en el razonamiento del otro, elevando así la precisión de los resultados.
Además, Microsoft introdujo otra herramienta llamada “Council” (Consejo), que permite a los usuarios ver las respuestas de ambos modelos de forma paralela. Esta función no solo muestra coincidencias, sino que también resalta diferencias en las interpretaciones y aporta un resumen con los puntos más relevantes de cada IA.
Según la propia compañía, este enfoque multimodelo mejora en más de un 13 % la calidad de las investigaciones, superando a otras plataformas avanzadas del mercado.
Cabe destacar que Microsoft ha sido uno de los principales impulsores de OpenAI, con inversiones que superan los 13 mil millones de dólares. Sin embargo, este nuevo movimiento también refleja una apertura hacia tecnologías de otros competidores como Anthropic.
Con este lanzamiento, la compañía apuesta por un futuro donde las inteligencias artificiales no solo generen respuestas, sino que también se supervisen entre sí, elevando el estándar de calidad, transparencia y confianza en la información digital.