La Casa Blanca salió al frente este fin de semana para desmentir categóricamente los rumores que se viralizaron en redes sociales sobre una supuesta hospitalización del presidente Donald Trump, asegurando que la información es completamente falsa.
Las versiones indicaban que el mandatario había sido trasladado de urgencia al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, lo que generó preocupación y un intenso debate en plataformas digitales. Sin embargo, desde el entorno presidencial aclararon que Trump se mantuvo activo durante todo el fin de semana.
El vocero oficial, Steven Cheung, utilizó su cuenta en X para desmontar las especulaciones, destacando que el presidente ha estado trabajando sin descanso. Según expresó, durante el fin de semana de Pascua Trump permaneció en la Casa Blanca y en el Despacho Oval cumpliendo con su agenda.
Estas versiones sobre su salud resurgen en medio del historial médico reciente del líder republicano. En julio de 2025, tras presentar inflamación en las piernas, fue diagnosticado con insuficiencia venosa crónica, una condición que afecta la circulación sanguínea en las extremidades inferiores. No obstante, las autoridades médicas han reiterado que se trata de una afección común y no representa un riesgo grave.
La vocera Karoline Leavitt explicó en su momento que el diagnóstico no está relacionado con enfermedades más severas como trombosis o problemas arteriales, descartando cualquier complicación mayor.
A esto se suman otras imágenes recientes que también generaron especulación, como fotografías donde se observaban hinchazón en los tobillos y un hematoma en una de sus manos. Sin embargo, desde el equipo médico se indicó que estos signos responden a causas menores, como el uso frecuente de aspirinas —parte de su tratamiento preventivo cardiovascular— y la constante interacción física, como los apretones de manos.
El médico personal del mandatario, Sean Barbarella, aseguró en su más reciente informe que Trump se encuentra en “excelente estado de salud”, destacando parámetros físicos estables, buena condición cardíaca y una función general robusta.
A sus 79 años, Trump continúa proyectando una imagen de energía y actividad constante, incluso en medio de un escenario internacional tenso, donde ha mantenido presencia activa en redes sociales y declaraciones públicas.
Con esta aclaración oficial, la Casa Blanca busca poner fin a la ola de desinformación que circuló en internet, reiterando que el presidente se mantiene en funciones y sin complicaciones médicas de gravedad.
