El escenario político dominicano vuelve a calentarse tras el avance en el Congreso Nacional de un proyecto de ley que busca eliminar las candidaturas independientes, una decisión que ahora coloca al presidente Luis Abinader en el centro de una determinación clave para el futuro del sistema electoral.
Luego de ser aprobado en dos lecturas en el Senado, la Cámara de Diputados dio luz verde en primera lectura a la controversial pieza legislativa, tras declararla de urgencia. El proyecto contempla la derogación de los artículos 156, 157 y 158 de la Ley 20-23, Orgánica del Régimen Electoral, eliminando así la posibilidad de que ciudadanos puedan aspirar a cargos públicos sin el respaldo de un partido político.
Para su estudio, los diputados designaron una comisión especial encabezada por Elías Wessin Chávez, junto a un grupo de legisladores que tendrán la responsabilidad de analizar el alcance de esta reforma antes de su eventual aprobación definitiva.
El principal impulsor de la iniciativa, el senador Rogelio Genao, ha defendido la propuesta argumentando que esta medida busca evitar distorsiones en el sistema político y garantizar mayor orden dentro del marco constitucional. Según explicó, no se trata de eliminar los partidos, sino de cerrar la puerta a postulaciones fuera de estas estructuras.
Sin embargo, el tema ha generado una fuerte división de opiniones. Mientras sectores políticos respaldan la eliminación, diversas organizaciones sociales, juristas y actores independientes han alzado la voz en defensa de esta figura, considerándola una vía de participación ciudadana clave.
Ahora, tras su regreso de París, el presidente Luis Abinader tendrá en sus manos la decisión final. Una vez el proyecto sea aprobado en segunda lectura por los diputados, el mandatario contará con un plazo menor a 10 días para promulgar la ley o devolverla con observaciones.
La decisión no será sencilla. Expertos legales advierten que, de aprobarse sin modificaciones, podría interpretarse como un choque entre poderes del Estado, ya que el Tribunal Constitucional había ordenado previamente desarrollar y regular las candidaturas independientes, no eliminarlas.
En ese sentido, el exjuez del Tribunal Constitucional, Rafael Díaz Filpo, calificó la acción del Congreso como una “violación directa” a la autoridad del órgano constitucional, asegurando que los legisladores se han extralimitado en sus funciones.
“El Congreso pudo revisar, pero no contradecir una decisión ya tomada”, sostuvo el jurista, quien además defendió que las candidaturas independientes representan “el oxígeno de la sociedad civil”.
Mientras el debate sigue encendido, el país permanece atento a lo que decida el presidente, en una coyuntura que podría marcar un antes y un después en la forma en que los dominicanos participan en la política.
La última palabra aún no está dicha… pero lo que viene promete más controversia.