El senador del Distrito Nacional por la Fuerza del Pueblo, Omar Fernández, sorprendió a muchos al contraer matrimonio la noche de este jueves con su pareja, Alexia Rubio, en una ceremonia íntima por la vía civil que se llevó a cabo bajo estricta discreción.
El enlace, que reunió únicamente a familiares y amigos cercanos, se desarrolló en un ambiente reservado, lejos del foco mediático que suele rodear a una figura política de su nivel. La celebración estuvo marcada por la privacidad absoluta, al punto de que los asistentes tuvieron que entregar sus celulares antes de ingresar, evitando así filtraciones o registros del momento.
Este paso importante en la vida personal de uno de los políticos jóvenes más influyentes del país ocurre en medio de una etapa de consolidación tanto en su carrera pública como en su vida privada. Omar Fernández, hijo del expresidente Leonel Fernández, ha mantenido una presencia constante en el escenario político desde su candidatura a diputado en 2020, ganándose un espacio relevante dentro de la oposición.
La relación entre Omar y Alexia se hizo pública en marzo de 2025, cuando ambos aparecieron juntos en la exclusiva Magical Splendor Gala, un evento benéfico caracterizado por el glamour y la alta moda, donde incluso se presentó un desfile del reconocido diseñador Naeem Khan.
Meses después, específicamente el 24 de diciembre de 2025, la pareja anunció su compromiso, dando inicio a una etapa que hoy culmina con esta unión formal.
Por su parte, Alexia Rubio —cuyo nombre completo es Alexandra Rubio— se desempeña profesionalmente como gerente de patrocinios en el Banco de Reservas, consolidando también una carrera en el ámbito corporativo.
Hasta el momento, no se han ofrecido detalles sobre el lugar exacto de la boda ni sobre posibles celebraciones posteriores, lo que refuerza el carácter privado y reservado que la pareja ha querido mantener en este momento tan significativo.
Sin duda, esta boda ha dado de qué hablar, no solo por la relevancia del senador, sino por el hermetismo total con el que se manejó, dejando a muchos sorprendidos… y a otros diciendo: “¡Omar se nos casó calladito!”.