📍 SANTIAGO, RD. — La preocupación vuelve a crecer ante la presencia de niños y adolescentes conduciendo motocicletas y patinetas eléctricas en las vías públicas, luego de que un menor de 12 años muriera en Santiago tras sufrir un accidente mientras manejaba una motocicleta. El caso ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de los padres y la necesidad de reforzar los controles.
El accidente ocurrió cuando el menor se desplazaba en una motocicleta y fue impactado por un vehículo. De acuerdo con el reporte, otro adolescente habría realizado una maniobra peligrosa conocida como “calibrar”, provocando un accidente en el que también resultaron heridas dos personas.
La situación ha generado llamados de ciudadanos para que los padres supervisen con mayor rigor a sus hijos y para que quienes alquilan o facilitan estos vehículos eviten entregárselos a menores que no cuentan con las condiciones necesarias para conducirlos. La preocupación no se limita a las motocicletas: también alcanza a las patinetas y scooters eléctricos, cada vez más comunes entre jóvenes.
🛵 Una práctica que preocupa en barrios y avenidas
En distintas zonas del país se ha vuelto habitual observar adolescentes desplazándose en vehículos eléctricos por calles y avenidas, muchas veces compartiendo el espacio con automóviles, autobuses y motocicletas.
La situación ya había provocado advertencias y acciones de las autoridades. En febrero de este año, el Gobierno anunció que trabajaba en una regulación nacional para categorizar las motocicletas y patinetas eléctricas, establecer límites de velocidad y determinar cuáles podrían ser utilizadas por menores de edad.
El debate tomó fuerza luego de varios incidentes y denuncias sobre el uso de estos vehículos sin suficiente supervisión. En Santo Domingo Este, por ejemplo, fueron anunciados operativos para retener e incautar motocicletas y patinetas eléctricas utilizadas de manera irregular, especialmente por niños y adolescentes.
⚠️ El problema no es solo la velocidad
Aunque las patinetas eléctricas pueden parecer un medio de transporte sencillo, representan un riesgo cuando son utilizadas por menores en vías donde circulan vehículos mucho más pesados.
Un análisis publicado anteriormente señaló que estos dispositivos pueden desplazarse entre vehículos de gran tamaño y que su utilización en las calles plantea interrogantes sobre edad mínima, velocidad, protección del conductor y responsabilidad en caso de accidentes.
Además, existe una regulación del Intrant que contempla límites de velocidad para estos dispositivos y su fiscalización por parte de la Digesett, aunque el crecimiento de su utilización ha mantenido abierto el debate sobre si las reglas actuales son suficientes.
👨👩👧👦 Llamado a padres y responsables
Ante el nuevo accidente ocurrido en Santiago, ciudadanos consideran fundamental que los padres no vean estos vehículos como simples juguetes y evalúen los riesgos antes de permitir que sus hijos los conduzcan.
También se plantea la necesidad de que vendedores y establecimientos que alquilan estos equipos adopten mayores controles para impedir que sean utilizados por menores en condiciones que puedan poner en peligro sus vidas.
El llamado vuelve a ser el mismo: prevenir antes de que ocurra otra tragedia. En las calles dominicanas, una maniobra imprudente puede convertirse en cuestión de segundos en un accidente con consecuencias irreparables. 🚨🇩🇴