Santo Domingo, República Dominicana. – La creciente deuda del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) y el déficit cuasi-fiscal continúan generando preocupación entre economistas, quienes advierten que este tema deberá convertirse en una de las prioridades del gobierno que asuma el poder en el año 2028.
Especialistas consideran que, junto a una reforma fiscal integral, será indispensable adoptar medidas que permitan garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y evitar que esta carga siga aumentando en los próximos años.
📊 La deuda del Banco Central tiene su origen en la crisis bancaria de 2003, cuando el Estado decidió devolver la totalidad de los depósitos de las entidades financieras quebradas. Para controlar el exceso de dinero circulante, la institución emitió certificados financieros, una medida que con el paso de los años ha provocado un crecimiento constante de ese compromiso económico.
Mientras en 2002 la deuda representaba apenas RD$6,905 millones, equivalentes al 1.3 % del Producto Interno Bruto (PIB), hoy la realidad es muy distinta. Para junio de 2026, el saldo supera los RD$869 mil millones, convirtiéndose en una de las obligaciones financieras más importantes del Estado dominicano.
💸 Aunque desde 2007 existe la Ley de Capitalización del Banco Central, mediante la cual el Gobierno realiza transferencias para ayudar a reducir esa carga, diversos análisis indican que esos aportes no han sido suficientes para detener el crecimiento del déficit cuasi-fiscal.
Solo durante 2025, el Banco Central recibió más de RD$48 mil millones en transferencias estatales, pero registró costos financieros superiores a los RD$120 mil millones, cerrando el año con un déficit operativo cercano a RD$38,500 millones.
⚠️ Economistas sostienen que esta situación limita la capacidad de la política monetaria y podría complicarse aún más si el país enfrenta una crisis económica o un escenario de inflación que obligue a elevar las tasas de interés, incrementando el costo de renovar la deuda.
Entre las alternativas planteadas figura que el Gobierno asuma parte o la totalidad de la deuda del Banco Central, o diseñar un esquema gradual mediante el cual el Ministerio de Hacienda absorba una parte de esos compromisos financieros.
👀 Los expertos coinciden en que el próximo gobierno heredará uno de los mayores desafíos económicos de las últimas décadas, por lo que advierten que posponer una solución solo aumentaría los riesgos para la estabilidad financiera del país.
