Santo Domingo, República Dominicana.– La firma del Decreto 287-26, que actualiza y fortalece el sistema del Seguro de Riesgos Laborales (SRL) en la República Dominicana, ha sido recibida como una de las reformas más relevantes en materia de protección laboral de los últimos años. La nueva normativa incorpora cambios significativos que buscan garantizar una mayor cobertura a los trabajadores ante accidentes laborales y enfermedades profesionales, adaptando el sistema a las nuevas realidades del mercado de trabajo.
Sin embargo, mientras miles de empleados asalariados celebran las mejoras introducidas por el decreto, surge una pregunta que comienza a generar debate en distintos sectores de la sociedad: ¿es suficiente modernizar el sistema si una parte importante de la fuerza laboral dominicana continúa fuera de sus beneficios?
Un sistema que se adapta a los nuevos tiempos
Uno de los aspectos más destacados de la nueva normativa es la inclusión formal del teletrabajo dentro del Seguro de Riesgos Laborales. Luego de la transformación que experimentó el mundo laboral tras la pandemia, miles de dominicanos comenzaron a desempeñar sus funciones desde sus hogares, una modalidad que hasta ahora mantenía vacíos importantes en términos de protección.
Con el nuevo decreto, los trabajadores remotos contarán con las mismas garantías que aquellos que laboran de manera presencial. Esto significa que un accidente ocurrido dentro del espacio destinado al trabajo y relacionado con sus funciones podrá ser considerado un accidente laboral, otorgando acceso a los beneficios correspondientes.
La medida representa un paso importante hacia la modernización del sistema, reconociendo una realidad que ya forma parte del mercado laboral dominicano.
Más respaldo económico para los trabajadores
El Decreto 287-26 también fortalece la protección económica de quienes resulten afectados por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.
Entre las disposiciones más relevantes se encuentra la garantía de que los trabajadores que sufran una incapacidad temporal podrán recibir hasta el 75 % de su salario cotizable mientras se recuperan. Asimismo, en situaciones de discapacidad severa que requieran asistencia permanente, la pensión podrá alcanzar hasta el 100 % del salario correspondiente.
Otro de los cambios valorados positivamente es que las pensiones derivadas de accidentes laborales serán ajustadas periódicamente para evitar que pierdan poder adquisitivo con el paso del tiempo debido a la inflación.
Además, el trabajador estará protegido desde el primer día de labores, incluso si el empleador todavía no ha realizado el pago de la cotización correspondiente.
Para muchos especialistas, estas medidas representan avances importantes en la protección de los derechos laborales y la seguridad económica de miles de familias dominicanas.
Nuevas responsabilidades para las empresas
La normativa también establece mayores obligaciones para los empleadores.
A partir de ahora, cualquier accidente laboral deberá ser reportado dentro de un plazo máximo de 72 horas laborables, mientras que las empresas estarán obligadas a implementar programas preventivos de seguridad y salud ocupacional.
Asimismo, el decreto apuesta por una mayor digitalización de los procesos administrativos y médicos relacionados con accidentes laborales, con el objetivo de agilizar los trámites y garantizar respuestas más rápidas a los trabajadores afectados.
La gran pregunta que deja el decreto
A pesar de los avances que incorpora la normativa, existe un aspecto que ha llamado poderosamente la atención de analistas, trabajadores y sectores sociales.
Se trata de la situación de los trabajadores independientes y por cuenta propia, un segmento que representa una parte significativa de la economía nacional.
Motoconchistas, repartidores, técnicos, electricistas, plomeros, comerciantes informales, emprendedores, profesionales independientes y miles de trabajadores que generan sus propios ingresos continúan sin acceso pleno a los beneficios del Seguro de Riesgos Laborales.
Aunque el decreto contempla la posibilidad de incluirlos en el futuro, mantiene una fórmula que ya había sido planteada anteriormente: una incorporación gradual, sujeta a estudios de factibilidad.
Y es precisamente ahí donde surge el cuestionamiento.
Una promesa que lleva más de dos décadas pendiente
Diversos observadores han señalado que una disposición similar ya aparecía en la Ley 87-01, promulgada hace aproximadamente 25 años.
La promesa era prácticamente la misma: estudiar la inclusión gradual de los trabajadores por cuenta propia dentro del sistema de protección laboral.
Sin embargo, más de dos décadas después, esa integración continúa pendiente.
Por esa razón, muchos se preguntan: ¿cuándo se realizará finalmente ese estudio? ¿Existe una fecha concreta para la inclusión de estos trabajadores? ¿Cuánto tiempo más deberán esperar quienes sostienen sus hogares trabajando de manera independiente?
Casi dos millones de dominicanos siguen fuera
Según cifras recientes del Banco Central, más de 1.7 millones de personas trabajan por cuenta propia en la República Dominicana, convirtiéndose en uno de los grupos laborales más numerosos del país.
La realidad de este sector es muy diferente a la de un empleado formal.
Si un trabajador independiente sufre un accidente mientras realiza su labor diaria, generalmente no cuenta con subsidios por incapacidad laboral, pensiones por discapacidad derivada del trabajo ni mecanismos automáticos de protección para sus familiares.
Y ahí surge otra interrogante fundamental:
Si un delivery sufre un accidente mientras realiza una entrega, quién cubre sus ingresos durante el tiempo que no puede trabajar? Si un técnico, un plomero o un electricista queda incapacitado tras un accidente laboral, quién protege económicamente a su familia?
Para muchos expertos, estas preguntas siguen sin tener respuestas claras dentro del sistema actual.
Un avance importante, pero un debate que sigue abierto
No hay dudas de que el Decreto 287-26 representa un paso significativo para fortalecer la protección de miles de trabajadores dominicanos.
La inclusión del teletrabajo, la ampliación de beneficios económicos, la cobertura desde el primer día de labores y las nuevas garantías para los empleados constituyen cambios relevantes que modernizan el sistema de riesgos laborales.
Sin embargo, el debate sobre la inclusión de los trabajadores independientes sigue abierto.
¿Puede hablarse de protección laboral universal cuando más de un millón y medio de dominicanos continúan fuera del sistema? ¿Debe el Gobierno establecer una fecha específica para garantizar su incorporación? ¿Es momento de crear un régimen especial para quienes trabajan por cuenta propia?
Por ahora, el decreto representa un importante avance, pero también deja una tarea pendiente que continúa generando discusión.
La verdadera discusión no es si el decreto es bueno o malo. La pregunta es otra: ¿puede hablarse de protección laboral para todos cuando casi dos millones de trabajadores siguen esperando una respuesta?
El Decreto 287-26 marca un avance significativo, pero para cientos de miles de familias dominicanas la protección sigue siendo una promesa pendiente. Y ahora la gran pregunta es: ¿cuándo dejará de ser una promesa para convertirse en una realidad?
