La comunidad de Villa Verde, en Hato Nuevo, se encuentra sumida en un profundo dolor tras una tragedia que ha estremecido a todos sus residentes. Las intensas lluvias registradas en las últimas horas provocaron el colapso de una pared que terminó con la vida de una niña de apenas un año y siete meses, identificada como Nashla María Alcántara, dejando además a su madre herida y con la lamentable pérdida de un embarazo.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada, en medio de una tormenta que mantenía en alerta a la familia. Según relató el padre de la menor, Wilkin Alcántara, la niña se había despertado asustada por los relámpagos, por lo que él la mantenía abrazada intentando calmarla y protegerla del mal tiempo.
“Ella estaba asustada… yo la tenía abrazada para que durmiera tranquila”, expresó con voz entrecortada, recordando los últimos momentos junto a su hija.
El padre explicó que, tras varias horas en vela, el cansancio lo venció. “Le dije que se durmiera, que papi estaba ahí, que nada le iba a pasar”, narró, sin imaginar lo que ocurriría minutos después.
Alrededor de las 5:40 de la mañana, la pared de la vivienda colapsó repentinamente, cayendo sobre los tres miembros de la familia. Aunque Alcántara logró salir de entre los escombros, no pudo rescatar a su hija a tiempo. La pequeña falleció a causa de golpes contusos y aplastamiento, según el informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).
En medio del dolor, también se confirmó que la madre de la niña, quien fue trasladada a un centro de salud, perdió el embarazo que cursaba debido al impacto del incidente, una situación que, según el padre, desconocían hasta ese momento, lo que agrava aún más la tragedia familiar.
“Gracias a Dios estamos vivos, pero este dolor es demasiado grande”, expresó el hombre, visiblemente afectado por la pérdida irreparable.
Dolor colectivo en Villa Verde
La tragedia ha provocado una ola de consternación en toda la comunidad, donde vecinos, familiares y allegados se han acercado para brindar apoyo a la familia Alcántara en este difícil momento.
Escenas desgarradoras se vivieron durante el velatorio, donde el padre fue captado aferrado al pequeño ataúd blanco de su hija, en una imagen que ha tocado profundamente a quienes han conocido el caso.
Los restos de la menor están siendo velados en la Iglesia Pentecostal Jesucristo es el Rey, lugar al que han acudido decenas de personas para dar el último adiós y acompañar a la familia en su duelo.
De acuerdo con los reportes preliminares, el colapso de la estructura habría sido provocado por la acumulación de agua y la saturación del terreno, producto de las lluvias persistentes que han afectado distintas zonas del país.
Se espera que en las próximas horas se realice el sepelio en un cementerio local, mientras la comunidad permanece enlutada y reflexiona sobre la vulnerabilidad de muchas viviendas ante fenómenos naturales.
Hoy, Villa Verde no solo llora la pérdida de una niña, sino que también carga con el peso de una tragedia que deja heridas físicas, emocionales y familiares difíciles de sanar.