El balance final del operativo de Semana Santa en República Dominicana deja un panorama preocupante, con un total de 27 personas fallecidas, según el más reciente informe ofrecido por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
De acuerdo con los datos oficiales, la mayoría de las muertes estuvo vinculada a accidentes de tránsito, con 22 víctimas fatales, mientras que otras cinco personas perdieron la vida por asfixia por inmersión en distintos balnearios del país. .
Durante el asueto, las autoridades contabilizaron 203 accidentes de tránsito, los cuales dejaron un saldo de 276 personas afectadas. Una vez más, las motocicletas se posicionan como el principal factor de riesgo, al estar involucradas en 173 de estos incidentes, evidenciando la alta vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
El reporte también detalla la participación de otros medios de transporte en los siniestros, incluyendo 11 vehículos livianos, siete jeepetas, dos autobuses y dos camionetas, además de ocho casos de atropellamientos registrados en distintas zonas del país.
El director del COE, Juan Manuel Méndez García, destacó que durante el operativo “Conciencia por la Vida” se movilizaron más de 7.3 millones de personas a nivel nacional, desde el Miércoles Santo hasta el Domingo de Resurrección, lo que refleja el alto flujo de ciudadanos que se desplazaron hacia diferentes destinos turísticos y familiares.
En medio de este movimiento masivo, los organismos de socorro realizaron miles de intervenciones. Entre ellas, se reportaron 30,745 asistencias al público, que incluyeron atenciones médicas, ayuda vial y otras situaciones de emergencia. Asimismo, 22 personas fueron rescatadas en altamar, evitando posibles tragedias mayores.
Otro dato relevante es que 24 menores de edad que habían sido reportados como extraviados lograron ser localizados y entregados sanos y salvos a sus familiares, gracias a la rápida acción de las autoridades.
A pesar de los esfuerzos desplegados por los organismos de seguridad y rescate, las cifras vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de mayor conciencia ciudadana, especialmente en lo que respecta al respeto a las normas de tránsito, el uso de protección y la prudencia durante este tipo de asuetos.